Después de una mañana de clases en la Escuela Carmen Vega o de un paseo por la ciudad de Cochabamba, es normal tener hambre y buscar un buen lugar para comer. ¡El Guajojo es perfecto para eso!
En las calles vibrantes de Cochabamba, un pequeño restaurante llama la atención de los amantes de la comida boliviana: El Guajojo — Rellenos, llamado así por el guajojó (el ibijau gris), un ave cuyo nombre evoca la identidad boliviana y la conexión con la naturaleza.
Este lugar ha sabido transformar el relleno — una especialidad tradicional — en una experiencia culinaria creativa y accesible.
¿Qué es el relleno?
El relleno es un plato típico de Cochabamba y de toda Bolivia: son “bolitas” de papa aplastada (a veces mezclada con otros ingredientes), rellenas con una mezcla sabrosa, y luego fritas o doradas. Tradicionalmente se preparan con pollo, carne de res o charque (carne seca).
Pero El Guajojo amplía estos horizontes: también ofrece versiones de autor, con rellenos inspirados en platos típicos bolivianos como:
- Pique macho — versión picante, que juega con el contraste entre el picor y las texturas
- Anticucho — inspirado en el famoso plato a la parrilla, con su marinada característica
- Mondongo — un guiño a los platos con menudencias, ideal para quienes disfrutan de sabores intensos y rústicos
El restaurante nació durante la pandemia, comenzando con rellenos tradicionales y poco a poco incorporando toques de cocina de autor para diversificar su propuesta.
Menú y precios
Uno de los grandes atractivos de El Guajojo son sus precios accesibles. Un relleno clásico (pollo, res, charque o versiones más originales) cuesta menos de 15 Bs. Si agregas una entrada, como la famosa sopa de maní, el almuerzo completo ronda los 25 Bs, con una excelente sopa incluida.
La sopa de maní es especialmente recomendada por su sabor y textura.
Así, se puede disfrutar de una comida completa, sabrosa y tradicional sin gastar mucho dinero.
Ambiente y ubicación
El Guajojo está ubicado en la esquina de Calle La Paz y Lanza (acera sur), en Cochabamba.
El ambiente es sencillo pero acogedor. La idea es destacar el plato, sin adornos innecesarios, y crear un espacio cálido donde todos se sientan bienvenidos en cualquier momento del día.
